Aves que perdieron la capacidad de volar: avestruces, pingüinos, kiwis y otras.
Volar consume mucha energía, y en ambientes sin depredadores terrestres, o donde la comida está en el suelo o en el agua, varios linajes de aves dejaron de hacerlo de forma independiente. Las corredoras, como el avestruz, el ñandú o el emú, cambiaron las alas por patas fuertes, y los pingüinos convirtieron las suyas en aletas para nadar. Muchas aves no voladoras de islas desaparecieron tras la llegada de las personas y de los animales que trajeron consigo, como ocurrió con el dodo en Mauricio.

A partir de lo que ya sabemos de ave no voladora.