Cómo elaboramos las fichas
WAnimals reúne miles de fichas de especies, parques naturales y spots de buceo. Esta página explica de dónde sale cada dato, qué hacemos para no publicar nada que no podamos respaldar y dónde están los límites de lo que podemos garantizar.
De dónde salen los datos
Ningún dato del catálogo se inventa. Cada campo procede de una fuente de referencia, y cuando una fuente no cubre un campo, ese campo se queda vacío en lugar de rellenarse.
- Taxonomía y nombres comunes: GBIF, la Infraestructura Mundial de Información en Biodiversidad, que aporta además los nombres vernáculos de cada idioma. Un nombre común no se traduce palabra por palabra: se busca el que de verdad se usa.
- Estado de conservación: la Lista Roja de la UICN. Distinguimos entre una evaluación global y una regional, porque una misma especie puede tener dos categorías ciertas a la vez.
- Distribución: los registros de presencia de GBIF, contrastados con la ficha. Cuando la relación entre una especie y un lugar no encaja con su área de distribución, queda marcada para revisión en lugar de publicarse.
- Datos biológicos —tamaño, peso, longevidad, dieta—: AnAge, WoRMS, FishBase, Animal Diversity Web y Wikidata, según el grupo.
- Los textos se redactan a partir de esas fuentes y de Wikipedia, y cada ficha cita las que se consultaron.
Qué hacemos para no inventar
- Lo que no se puede confirmar entero no se publica a medias. Si una traducción o una conversión deja un resto sin resolver, el campo se queda pendiente: un hueco se ve, y una frase incompleta se cuenta como hecha y ya no la revisa nadie.
- «No disponible en las fuentes consultadas» no es un dato, y no se escribe en la ficha.
- Una descripción que solo repite la clasificación —«X es una especie de la familia Y»— no cuenta como contenido, y no basta para dar una ficha por documentada.
- Una ficha incompleta lo dice en voz alta. Preferimos que se vea lo que falta antes que rellenarlo con texto que no aporta nada.
- Un estado de conservación necesita dos fuentes de acuerdo. Si solo una lo respalda, el dato no se escribe: se aparta para revisarlo a mano contra la Lista Roja.
El papel de la inteligencia artificial
Usamos inteligencia artificial para reunir información de las fuentes anteriores, redactar borradores y traducir el catálogo a varios idiomas. Lo decimos abiertamente porque quien lee una ficha tiene derecho a saberlo.
Lo que no hace es sustituir a las fuentes. Cada dato sigue viniendo de una de ellas, y hay comprobaciones automáticas que rechazan textos antes de publicarlos: los que solo repiten la taxonomía, los que pierden una cifra al traducirse, los que se contradicen con otro campo de la misma ficha y los que copian el original sin traducirlo.
Las decisiones que ninguna regla puede tomar —qué nombre común usar cuando hay varios, o si una fuente se está refiriendo en realidad a otra especie— se revisan a mano.
Las imágenes del catálogo —las de especies, parques y razas, y las portadas de las secciones— están generadas con inteligencia artificial. Son ilustraciones, no fotografías: ayudan a reconocer al animal o el lugar, pero pueden no reproducir con exactitud cada rasgo, así que lo que manda es el texto de la ficha y sus fuentes. Por eso cada ficha lo indica junto a su imagen. Las fotos que publica la comunidad en sus avistamientos sí son fotografías de quien las sube.
Las traducciones, y cómo sabemos que siguen valiendo
Cada ficha traducida guarda una huella del texto original del que salió. Si el original se reescribe, la traducción deja de coincidir y salta sola: así no se queda describiendo algo que ya no está ahí, que es como envejece mal una enciclopedia en varios idiomas.
Y comparar lo que dos idiomas dicen del mismo texto encuentra errores del original. Un caso real: una ficha fechaba un Nobel de Medicina en 2002, el inglés lo tradujo fielmente y el alemán escribió 2000, que es el año bueno. Mirando cualquiera de los dos por separado no había nada que objetar.
Lo que no podemos garantizar
Un catálogo de este tamaño tiene errores. Los buscamos con auditorías contra GBIF y la Lista Roja, y las fichas se corrigen y se amplían de forma continua, pero sería deshonesto presentar esto como una obra cerrada y revisada por completo.
WAnimals es una guía divulgativa y de viaje. No sustituye a una fuente científica ni al asesoramiento profesional.
Si encuentras un error
Escríbenos y lo corregimos. Los avisos sobre datos concretos son la forma más rápida de mejorar el catálogo.