
Ecosistemas
Mundos naturales que descubrir
De la sabana al fondo del océano: cada ecosistema es un paisaje vivo que condiciona qué fauna puede habitarlo. Explora la biodiversidad real del planeta por el entorno en el que vive, no por país.
Los biomas del mundo
Dónde está cada gran tipo de ecosistema en el planeta. Las once fichas de abajo desarrollan en detalle los que WAnimals documenta con especies, parques y spots de buceo asociados.

Leyenda
La imagen es una representación artística de biomas, no un mapa científico con leyenda incorporada, así que esta correspondencia entre color y ecosistema es una interpretación razonada — útil para leer el mapa, no una clasificación oficial.
- Selva tropical húmeda · Amazonia, Congo, Borneo, Papúa
- Bosques tropicales y subtropicales
- Bosques templados · Europa occidental
- Bosques mixtos y zonas de transición
- Taiga o bosque boreal · Canadá y Siberia
- Praderas templadas y estepas · Grandes Llanuras, Patagonia
- Sabanas tropicales · África oriental
- Zonas semiáridas
- Desiertos cálidos · Sáhara, Arabia, Australia central
- Desiertos fríos y mesetas áridas
- Ecosistemas de montaña
- Alta montaña y zonas rocosas · Himalaya, Andes
- Tundra · Norte de Canadá y Siberia
- Hielos permanentes y glaciares · Groenlandia, Antártida
- Humedales y grandes sistemas fluviales
- Océanos
11 ecosistemas encontrados



Agua dulce
Ríos, arroyos, lagos, humedales y marismas. Aunque ocupan una fracción mínima de la superficie del planeta, los ecosistemas de agua dulce concentran una biodiversidad desproporcionada respecto a su tamaño. La corriente, la temperatura y el oxígeno disuelto cambian mucho de un tramo a otro, y esa variedad explica la fuerte especialización de sus peces, anfibios e invertebrados. Son además especialmente vulnerables, porque todo lo que ocurre en la cuenca acaba llegando al agua.



Bosque templado
Bosques de latitudes medias, con cuatro estaciones marcadas y árboles que en muchos casos pierden la hoja en otoño. La estacionalidad lo organiza todo: la disponibilidad de alimento varía tanto a lo largo del año que la fauna responde migrando, hibernando o acumulando reservas. El suelo, cubierto de hojarasca, sostiene una intensa vida descomponedora que alimenta al resto de la cadena.



Desierto
Regiones donde el factor que define la vida es la escasez de agua, no la temperatura: hay desiertos cálidos y también fríos. Su fauna está moldeada por el ahorro —actividad nocturna o crepuscular, obtención de agua a partir del propio alimento y tolerancia a fuertes oscilaciones térmicas entre el día y la noche—. La vegetación es escasa y muy espaciada, lo que deja poco refugio y convierte la sombra en un recurso disputado.



Islas
Territorios aislados del continente, donde la evolución sigue caminos propios. El aislamiento favorece los endemismos —especies que no viven en ningún otro lugar— y con frecuencia rasgos llamativos como el gigantismo, el enanismo o la pérdida de la capacidad de volar en aves sin depredadores terrestres. Esa misma singularidad las vuelve frágiles: una sola especie introducida puede alterar el equilibrio de una isla entera en muy poco tiempo.



Montaña
Relieve donde las condiciones cambian de forma abrupta con la altitud. En pocos kilómetros verticales se suceden ambientes tan distintos como un bosque y una zona de roca y nieve, de manera que una montaña funciona como varios hábitats apilados. La fauna de altura afronta menos oxígeno, más radiación y temperaturas bajas, y muchas especies se desplazan entre cotas según la estación, siguiendo el alimento.



Océano
El hábitat más extenso del planeta y también el menos explorado. Se organiza en capas: una zona iluminada donde es posible la fotosíntesis y, por debajo, una inmensidad oscura y fría con vida adaptada a la presión y a la escasez de alimento. Las corrientes reparten nutrientes y temperatura, y de ellas dependen tanto las grandes migraciones como la localización de las zonas más productivas.



Pastizal
Llanuras dominadas por herbáceas, con árboles escasos o ausentes, en climas demasiado secos para el bosque y demasiado húmedos para el desierto. La hierba, que rebrota tras ser pastada o quemada, sostiene grandes herbívoros y, tras ellos, a sus depredadores. La falta de refugio favorece la vida en grupo, la vigilancia colectiva y la velocidad como principal defensa.



Polar
Las regiones extremas del Ártico y la Antártida, con hielo permanente o estacional y meses enteros de luz o de oscuridad. Buena parte de la vida depende del mar y no de la tierra: la productividad del agua sostiene aves y mamíferos marinos que crían en tierra firme o sobre el hielo. El aislamiento térmico —grasa, plumaje denso, pelaje— y el aprovechamiento de un verano muy corto son las claves de la supervivencia.



Sabana
Praderas tropicales salpicadas de árboles dispersos, con una estación seca y otra lluviosa muy marcadas. Ese ciclo gobierna la vida: las lluvias concentran el verdor y la reproducción, mientras la sequía obliga a la fauna a agruparse en torno a los puntos de agua o a desplazarse en grandes migraciones. Es el hábitat de las grandes manadas de herbívoros y de los depredadores que las siguen.



Selva tropical
Bosques cálidos y húmedos durante todo el año, con la mayor concentración de especies de cualquier ecosistema terrestre. Su estructura es vertical: el dosel superior capta casi toda la luz y bajo él se suceden estratos con condiciones muy distintas, de modo que muchas especies pasan la vida entera a una altura concreta sin bajar nunca al suelo. Los nutrientes se concentran en la vegetación viva y se reciclan muy deprisa, lo que hace que el suelo sea bastante más pobre de lo que su exuberancia sugiere.



Tundra
Llanuras frías sin árboles, más allá del límite del bosque, con el subsuelo helado buena parte del año. El crecimiento es lento y la vegetación baja —musgos, líquenes y arbustos enanos— porque la temporada de crecimiento dura apenas unas semanas. La fauna alterna entre una explosión de actividad en verano, con abundancia de insectos y aves reproductoras, y un invierno en el que la mayoría migra o reduce su actividad al mínimo.