Grupo de especies · Anfibios
En WAnimals hay 47 especies de rana, repartidas en 24 familias (Arthroleptidae, Brevicipitidae, Centrolenidae, Ceratobatrachidae, Ceratophryidae, Conrauidae, Dendrobatidae, Heleophrynidae, Hemiphractidae, Hylidae, Hyperoliidae, Leptodactylidae, Micrixalidae, Microhylidae, Myobatrachidae, Nasikabatrachidae, Phrynobatrachidae, Phyllomedusidae, Pipidae, Pyxicephalidae, Ranidae, Rhacophoridae, Rhinodermatidae, Telmatobiidae).
Cada una tiene su ficha completa. Este grupo no las sustituye: las reúne.
9 especies de este grupo están en alguna categoría de riesgo real según la UICN.
Documentadas en 145 países. Los que reúnen más especies del grupo:
La rana más grande del mundo: hasta 32 cm de cuerpo y 3,3 kg; construye nidos moviendo piedras.
De
Es la especie de rana más grande del mundo, pudiendo alcanzar más de 3 kilogramos de peso, y curiosamente carece de saco vocal, por lo que no emite el clásico croar.
De
Construye estanques: en 2019 se documentó que los adultos apartan piedras de varios kilos y despejan la grava del lecho del río para excavar pozas de cría donde los renacuajos quedan a salvo de la corriente y los depredadores. Es uno de los pocos anfibios constructores conocidos.
De
Su canto tiene un coste mortal: añadir la segunda parte del reclamo multiplica su atractivo para las hembras, pero también alerta al murciélago que la caza escuchando específicamente esa nota. La rana ajusta su canto según el riesgo.
De
El murciélago no la detecta solo por el sonido: también por las ondas que el canto produce en la superficie del agua, que persisten después de que la rana calle, de modo que callarse no basta para escapar.
De
Bate un nido de espuma con las patas traseras durante la puesta, y esa espuma protege los huevos de la desecación, del calor y de los depredadores hasta que eclosionan.
De
·
Rangos calculados sobre las fichas que tienen el dato anotado, no sobre las 47.
Es probablemente la rana más abundante de África: está presente en casi todo el continente al sur del Sáhara y sus coros tras las lluvias reúnen cientos de machos en una sola charca.
Es una pieza fundamental de la red trófica de la sabana: serpientes, aves, mangostas y peces dependen en parte de su abundancia estacional.