Especies que se activan al amanecer y al atardecer.
Las especies crepusculares concentran su actividad en las horas de penumbra, cuando la luz es escasa pero no ha desaparecido del todo. Ese horario les permite evitar el calor del mediodía y, a la vez, a muchos depredadores que cazan a pleno día o en plena noche. Para la observación es una pista práctica: el principio y el final del día suelen ser los mejores momentos para encontrarlas.












A partir de lo que ya sabemos de crepuscular.