Especies que hacen su vida con luz: cazan, se alimentan y se desplazan durante el día.
El patrón de actividad describe en qué franja del día está activa una especie, y es de los rasgos que más condicionan cuándo se la puede ver. Una especie diurna aprovecha la luz para cazar a la vista, exhibirse ante sus rivales o localizar fruta y flores por el color, y suele descansar al caer el sol. No es una regla rígida: muchas ajustan su horario según la estación, el calor o la presión de sus depredadores, y algunas se vuelven crepusculares donde hay mucha actividad humana.












A partir de lo que ya sabemos de diurno.